La frontera entre la industria automotriz y la ingeniería aeroespacial acaba de difuminarse por completo. Tras años de anticipación, prototipos y rediseños, la nueva generación del Tesla Roadster ha sido presentada oficialmente en Waco, Texas, revelando un salto tecnológico sin precedentes: la incorporación directa de propulsión desarrollada por SpaceX, capaz de permitirle elevaciones breves sobre el suelo y maniobras controladas en el aire.
Por la Redacción de Tecnología | Equipo de Punto de Inflexión
Actualizado: 17 de octubre de 2026
Lo que durante años pareció una promesa lejana del sector de la electromovilidad se materializó en una demostración en vivo que dejó atónita a la industria. Durante la exhibición, el vehículo demostró ascender por una rampa pronunciada, mantenerse y maniobrar momentáneamente en el aire, para luego descender y aterrizar con precisión milimétrica mediante propulsores especializados integrados en el chasis.
«Ya no estamos hablando únicamente de un automóvil eléctrico de alto rendimiento, sino de un vehículo híbrido terrestre-aeroespacial que desafía las leyes convencionales de la dinámica automotriz.»
Tres versiones: La escala de la potencia extrema
El nuevo superdeportivo no llega con una única configuración, sino en tres variantes concebidas para romper todas las marcas conocidas de velocidad, tracción y aerodinámica:
- Performance (Biplaza):
- Aceleración: De 0 a 100 km/h en menos de 1.6 segundos.
- Innovación: Incorpora un sistema de succión activo bajo la carrocería que crea un efecto suelo artificial, maximizando la carga aerodinámica y la adherencia al pavimento a velocidades de circuito.
- Thrust:
- Aceleración: Rebaja la marca a menos de 0.9 segundos de 0 a 100 km/h.
- Propulsión: Integra propulsores traseros desarrollados en conjunto con SpaceX para proporcionar un empuje cinético instantáneo que redefine la salida desde cero.
- Rocket (Monoplaza):
- Aceleración récord: De 0 a 100 km/h en apenas 0.59 segundos.
- Capacidad aérea: Es la edición cúspide equipada con propulsores de gas frío para elevaciones breves y sustentación momentánea. Cabe destacar que, debido a su naturaleza extrema y radical entrega de potencia, esta variante está pensada exclusivamente para pistas cerradas y no cuenta con homologación para vías públicas.
¿Cómo funciona la tecnología aeroespacial en un auto?
A diferencia de los combustibles inflamables y reactivos químicos utilizados en cohetes espaciales convencionales, el sistema implementado en el Roadster se basa en gas y aire comprimido a altísima presión a través de toberas de precisión fría (cold gas thrusters).
Este sistema almacena aire a presiones ultraelevadas en un tanque compuesto reforzado con fibra de carbono (COPV), liberando ráfagas direccionales que asisten la dirección, frenado y sustentación sin generar fuego ni emisiones térmicas peligrosas.
En cuanto a sus especificaciones generales de tren motriz eléctrico, el bólido ofrece cifras impresionantes:
- Velocidad punta: Superior a los 370 km/h.
- Autonomía estimada: Más de 480 kilómetros por recarga en condiciones normales de manejo.
- Tracción integral: Tres motores eléctricos de imanes permanentes con vectorización de par independiente.
Calendario y producción: El reto de la manufactura
Aunque la demostración técnica ha acaparado las miradas globales y reabierto el debate sobre los límites de la física aplicada al transporte, la compañía ha fijado el inicio de su fase de producción hacia 2028.
Este margen temporal permitirá a los equipos de ingeniería de Tesla y SpaceX afinar la cadena de suministro de los módulos neumáticos de alta presión y resolver las complejidades regulatorias y de seguridad vial asociadas a un vehículo con propulsión por empuje aéreo. Por ahora, las fechas exactas de entrega a los primeros compradores y los precios finales de cada paquete permanecen bajo reserva.


